Cortos – Un aplauso, Roberto

Nunca pensé que el relato de una violación sexual múltiple me conmoviera tanto. Será porque hoy día soy padre, o porque he madurado un poco más, o porque es la historia que viven día a día muchas niñas en El Salvador. “Yo violada” es un artículo y crónica escrita por Roberto Valencia, para la Sala Negra de ElFaro, quien nos muestra a detalle una pequeña parte de la realidad que vive nuestro país y que muy pocos cuentan.

Se me dio esta tarde tomarme unas horas para mí, mientras espero a que mi esposa salga de una capacitación, sentado en unas bancas con mesa de concreto en una grande y famosa iglesia de San Salvador. Pasé por una librería de prestigio y escudriñé los estantes y libreras hasta que encontré un libro que me llamó la atención: Crónicas Negras, desde una región que no cuenta, escrito por periodistas del antes mencionado periódico digital. Su primer escrito me conmovió. Sigue leyendo

Pensamientos – Mi ciudad

Después de mucho tiempo, aproximadamente veinte años ya, vi de nuevo mi ciudad como me gusta. No como se ve siempre, de unos años para acá, sino como cuando era un niño.

Hoy día Santa Tecla (si, esa a la que le cambiaron el nombre al menos dos veces desde 1855 y que alguna vez fue la pequeña Capital de un pequeño Estado llamado El Salvador), es una selva de concreto. En los tiempos de los abuelos eran cafetales, montañas, haciendas y fincas. Ahora no se mira más que casas, edificios, calles, y cada vez más nuevas colonias lujosas con casas grandes, bonitas y caras. Sigue leyendo

El mago de Oz

Antonio Saca es un genio. En un escenario político como el salvadoreño donde la mediocridad reina soberana, Tony brilla de una luz inigualable. Entre figurantes que se pelean un curul como perros aguacateros que se contienden un hueso empolvado, la sonrisa del ex presidente relampaguea mientras se ofrece a salvar el barco que se hunde. El sacrificio de un empresario que acepta ponerse en discusión una vez más dentro de una arena política que ya lo vio salir como ganador. Él no necesita volver a los pleitos de partidos obsoletos y carroñeros, a tener que lidiar con jefes de fracción donde un diputado es el jefe y el segundo es la fracción, a aguantar las quejas chirriantes de Milena de Escalón o los narcotizante análisis de Norma Guevara. Sigue leyendo