¿Un Gobierno del FMLN pondría en riesgo relaciones con Estados Unidos?

Este día haciendo un “reconocimiento” en las redes sociales me he encontrado con una publicación de un activista del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) que contiene dos elementos dispares entre sí: Una fotografía de un avión en pleno despliegue de misiles con una leyenda que dice “si no vienes a la democracia, la democracia vendrá a por ti”, como una clara referencia al actual conflicto entre Estados Unidos y Siria; y en el comentario del publicador rezando “mentiras garantizadas del FMLN… Sánchez Cerén: respetaremos el Estado de Derecho y la democracia, y ampliaremos las relaciones con USA, nuestro primer socio comercial”, citando el Plan de Gobierno del Partido de izquierda Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). Se me vino a la mente de inmediato un artículo que leí hace ya varios años publicado en el Albuquerque Journal en 1983, en el tiempo en que, de hecho, a quienes se veía como  un peligro para la democracia era, precisamente, a ARENA. Sigue leyendo

La guerra de los Premios Novel

Latinoamérica es el eje central del que trata este sitio web, pero no podemos analizar a Latinoamérica sin ver el entorno político, social y económico de su entorno. Esto trae como consecuencia, en este momento, que sea necesario ver la realidad que está viviendo en este momento Siria frente a Estados Unidos, y la problemática que esto implicaría ante la inminente intervención que se está gestando de ésta última, y la posible reacción de los pueblos de Oriente Medio.

Hace unos días el Presidente de Estados Unidos, Barak Obama, consiguió que fuera aprobada por el Senado de esa nación la “intervención” militar contra el régimen sirio, lo cual no solo implicaría un ataque al Estado, sino también al pueblo sirio, y como consecuencia ya se han manifestado algunas naciones alegando que es un “ataque al mundo islámico”, y han declarado su apoyo al país atacado. Sigue leyendo

¿Cuál independencia?

Autor: Marvin Ascencio


 

Caminando por las calles de mi país este día noté que relucía de colores azul y blanco. Los colores de la bandera nacional pintaban el horizonte de la ciudad. Jovenes y viejos celebraban mientras el Presidente de la República daba su mensaje a la nación y el niño talento “Krishna” rezaba con aínco la sacratisima Oración a la Bandera.

Mientras estas cosa sucedían en mi entorno yo solo me preguntaba ¿Cuál independencia? ¿De cuál Libertad habla el Presidente? ¿Cuál libertad nos defiende y cual religión nos consuela?

Todos estos desfiles, tamboriles y chicas de minifalda bailando en las calles de mi país solo me hacia recordar mi infancia. Aquella que viví recién terminada la guerra de los doce años. Aquella cuando ARENA, el partido gobernante, regalaba para estas fechas banderitas Sigue leyendo

Centroamérica, el Banco de Sur y la Renuncia Salvadoreña

Autor: Marvin Ascencio


 

La política económica mundial se ha caracterizado por dividir a los países en dos grandes bloques: los países desarrollados y los países “en vías de desarrollo” (como comúnmente se les llama a los subdesarrollados para que suene menos ofensivo). Esta división también se hace al clasificar a los países desarrollados como Países del Norte, y los no desarrollados como Países del Sur, no solo en clara alusión a las desventajas económicas, sino también a que la mayoría de países en vías de desarrollo se encuentran cercanos o por debajo de la línea imaginaria conocida como ecuador. En América existe un fenómeno bastante marcado del asunto, y es que los Países del Norte son solamente dos: Canadá y Estados Unidos. De México hacia el sur todos son países en “vías de desarrollo”: la llamada Latinoamérica.

Latinoamérica está sufriendo cambios profundos. Actualmente las Izquierdas están recobrando el poder en muchos de los países, especialmente en Sudamérica, pero ya han llegado al centro con Nicaragua y Honduras, y están ganando cada vez más terreno. Un proyecto que las izquierdas sudamericanas han planeado y están ejecutando es el establecimiento de un Banco del Sur que, como diría Hugo Chávez, presidente de Venezuela, nació en los foros civiles y que se está desarrollando con la llegada de “los progresistas” al poder de “las naciones del sur”. El propósito, según los participantes, es conformar un banco que dé créditos a los países afiliados que lo necesiten con bajas tazas de interés y plazos más cómodos, para así ayudarse entre sí para desarrollar sus economías. La idea es “salir de la influencia del dólar, del Banco Mundial y del FMI”.

Nicaragua es parte del Banco del Sur, por lo tanto estaría llegando la influencia de éste a Centroamérica como una alternativa a los préstamos del BID y el FMI. He visto en un periódico que uno de los teóricos del neoliberalismo, quien fue mentor del ex–presidente Alfredo Cristiani, ha recomendado a El Salvador “ver con atención” el caso Nicaragüense a fin de que se imite. Además, por primera vez uno de estos teóricos ha dicho que en Latinoamérica conviene una economía “latinoamericana” no dependiente de Estados Unidos. Es de valorar esta afirmación, ya que los proyectos que impulsa Venezuela, tanto el ALBA, como el Banco del Sur, TeleSUR, MercoSUR, entre otras, son parte de un plan integracionista de los países latinoamericanos (en los que está incluido El Salvador), para formar un Bloque de los Países del Sur, liberación de la economía de estos países en base a cooperación entre si. Lo malo, por no decir lo nefasto, es que el gobierno salvadoreño o se hace el desentendido o se hace el ciego, que no digo que lo es porque bien se da cuenta. Viendo la oportunidad de cooperar entre las naciones latinoamericanas, sigue manteniendo su legendaria dependencia estadounidense, prestando al BID, FMI y BMI, adquiriendo cada vez más deuda externa, acumulando más riqueza en manos de los grandes empresarios y las transnacionales. Estas prácticas y otras son las que hacen que nuestro país no quiera (no nuestro país, sino nuestro actual gobierno) pertenecer a este bloque. Prefiere ser, como hasta ahora lo ha sido, una colonia norteamericana, tal como lo es Puerto Rico, o peor. Y esperando a salir del poder para largarse lo más rápido posible con las tajadas que ya se han robado, y con las que están preparando con los inconstitucionales fideicomisos. ¿A dónde vamos a ir a parar?