¿DD.HH. de mareros-terroristas y políticos corruptos?

Muchos dirán que soy un retorcido porque no creo en los derechos de los animales, o porque no creo en el derecho de algunos seres humanos que infringen la ley de formas grotescas. Quizá tengan razón, pero cada quién cree lo que quiere.

Resulta que no creo en el derecho de los animales porque creo firmemente en que somos los seres humanos los que tenemos derecho a los animales. En tal sentido, creo que debemos cuidarlos lo más posible, porque si pasamos de ellos la factura para las futuras generaciones serán muy grandes.

Por otro lado, no creo en los derechos de algunos seres humanos, en el sentido en que me parece profundamente ilógico que los famosos “derechos humanos”, dentro de los cuales están incluidos los derechos fundamentales, sean inherentes y deban respetarse al 100% en aquellos individuos que con todo el uso de su razón infringen la ley de maneras grotescas, tal es el caso, por ejemplo, de los pandilleros-mareros-terroristas Sigue leyendo

Todos somos Marcos (Rodríguez)

La verdad que hoy día no es en absoluto un honor ser confundido con Marcos Rodríguez (el Secretario de Participación Ciudadana, Transparencia y Anti corrupción de la Presidencia). No porque sea bueno o malo, como tal, sino porque dirige uno de los ramales del Estado que se ha caracterizado por ser en los últimos tiempos una máquina de encubrimiento de la información estatal, y un ávido defensor tanto del partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional – FMLN – (actual gobernante) y el ciudadano Mauricio Funes Cartagena (Ex Presidente de la República por el mismo partido), lo cual es obvio por ser funcionario y militante del mismo; y por ser quien más acusadora de la corrupción de Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) ayudándose del poder estatal sin ver que apuntar al otro partido es apuntar también al suyo mismo. Sigue leyendo

El Gobierno esta “perdiendo calle”

El desafío al Poder es una práctica íntimamente relacionada a las actuaciones políticas. Las actuaciones de las pandillas, hoy día, han trascendido sus iniciales objetivos. No podemos ver a la MS-13 o al Bario 18 como organizaciones de jóvenes desorientados. De hecho, estas estructuras no pueden verse como agrupaciones delictivas recientes, pues su nacimiento se remonta a la década de los años 80’s, en el primer caso, e incluso a los años 30’s para el caso del Barrio 18. Es decir, es un error grave verlos simplemente como “los hijos de la guerra”. Sigue leyendo

Cosas estamos viendo en estos postreros tiempos

“Cosas estamos viendo en estos postreros tiempos”, dirían las abuelitas.

La verdad nunca pensé que íbamos a llegar a este nivel de “sinvergüenzada”. Vemos a una clase política cada vez más temerosa en actuar contra la corrupción, en presumible complicidad con ésta última, incapaz de defender a quienes los eligieron no solamente de casos sonados de corrupción, que no necesariamente veraces pero sí investigables, sino también de grupos delincuenciales que están tomando a vida de los más pobres.

Recientemente estamos viendo casos que abonan a la impunidad. Desde el Juez que libera a 17 presuntos miembros del Cartel de Texis porque se ha tardado mucho en emitir una sentencia (favorable o no) argumentando que las bartolinas de la División Anti Narcóticos (DAN) de la Policía Nacional Civil (PNC) no cumplía “los requisitos mínimos de seguridad, el control de las visitas, la entrega de alimentos, y medicinas, así como el traslado a los centros asistenciales cuando se requiriera.”, como si las calles fueran un recinto más seguro donde mantener a los imputados; hasta Jefes de la Policía Nacional Civil que liberan a personas capturadas en una redada que aprehendió a 231 presuntos pandilleros que participaban en un sano concierto en el que se presentaban los “respetables artistas” de Sky Punto 9-3 (agrupación que interpreta “música” alusiva a la Pandilla 18). Sigue leyendo

11-S Capítulo El Salvador

Esta madrugada explotó un coche bomba (al mejor estilo guerra civil salvadoreña) en las afueras de las “Tres Torres” (Ministerio de Hacienda), y hace unos minutos explotó un paquete con destino a Costa Rica en las oficinas centrales de Correos de El Salvador. A raíz de lo anterior, esta tarde se me ha venido a la mente algo bastante trágico, y pienso que las autoridades deberían ponerlo dentro de las posibilidades: Dos explosiones en entes gubernamentales en menos de 24 horas, el 11 de Septiembre no es coincidencia. Personalmente me parece un mensaje muy directo: “¿Así que somos terroristas? Allí les va el 11-S Capítulo El Salvador.” Sigue leyendo

Ni una banda ni la otra: ¡votamos “Yo quiero a otro El Salvador”! (Parte II)

Analizando las no-opciones de voto. Economía: ¿Por qué no se puede votar por el FMLN?

El Estado piñata

El FMLN no es simplemente un partido de izquierda, sino una formación política post-comunista. Esto significa que su cromosomas pertenecen al mundo del colectivismo, de la planificación estatal, en suma, del estatismo cual filosofía económica portante de una nación.

El discurso actual del Frente es profundamente distinto a las consignas y proyectos de país que lo llevaron a intentar apoderarse del poder en la década del los ’80. Sigue leyendo

Ni una banda ni la otra: ¡votamos “Yo quiero a otro El Salvador”! (Parte II)

Analizando las no-opciones de voto. Economía: ¿Por qué no se puede votar por el FMLN?

El Estado piñata

El FMLN no es simplemente un partido de izquierda, sino una formación política post-comunista. Esto significa que su cromosomas pertenecen al mundo del colectivismo, de la planificación estatal, en suma, del estatismo cual filosofía económica portante de una nación.

El discurso actual del Frente es profundamente distinto a las consignas y proyectos de país que lo llevaron a intentar apoderarse del poder en la década del los ’80. Sigue leyendo

Ni una banda ni la otra: ¡votamos “Yo quiero a otro El Salvador”! (Parte I)

Analizando las no-opciones de voto. Empezamos por orden alfabético: ¿Por qué no se puede votar por ARENA?

UNA VISIÓN ECONOMICA FEUDAL

El partido del difunto Mayor D’Abuisson desde más de una década ya no es funcional al crecimiento del país. Su capitalismo primitivo se olvidó, desde hace mucho tiempo, de la clase media, el sector social y económico que ha construido el bienestar y el desarrollo de todos los países del llamado Primer Mundo.

El partido de derecha sacrificó los intereses de las capas medias sobre el altar de la financia improductiva (improductiva para el país) y de los grupos monopolísticos que la sostienen económicamente.

El núcleo de la política de ARENA se ocupó de favorecer las ganancias de las rentas improductivas, dejando a un lado la visión del trabajo como motor creador de riqueza individual y social. Creó un sistema anquilosado donde seudoestructuras empresariales amigas, o propias, sobrevivían en un mercado bloqueado en el cual se podía avanzar solo por medio de favores y/o corrupción. Puso una piedra tumbal sobre los conceptos de libre competencia,  transparencia y dinamismo económico.

La derecha liberal, en la que decía inspirarse, le era completamente ajena. Aquella, por lo menos la histórica y la que jamás se vislumbró en las administraciones areneras, hace énfasis en un concepto clave: la meritocracia, la idea de un gobierno basado en el merito, donde son los empresarios más capaces los que llevan las riendas del rubro económico de la nación. La meritocracia desarrolla los anticuerpos y las virtudes de una economía sana: la competencia, la innovación, la honestidad generadora de confianza con y para el mismo mundo empresarial.

Pero ARENA no optó por una lucha entre los “mejores” como propulsor de alternativas productivas, sino que regaló el mercado interno a un reducido número de mediocres y grises figuras sin talento, que actuaron sin reglas ni restricciones.

Fueron, irónicamente, décadas de planificación privada desde el Estado hacia los compadres. Mientras la economía nacional menguaba el patrimonio de unos pocos crecía, gracias a licitaciones públicas repartidas entre camaradas donde a más subía el costo de las obras más bajaba la calidad (siempre y cuando dicha obras fueran concluidas…).

El caso Flores, junto con el (olvidado) CEL-ENEL, se perfila como un teorema de gestión pública: judicialmente no hay culpables, pero el sentido común y la lógica nos han demostrado en la práctica factual como cierto tipo de funcionarios lograban trasformar lo ajeno en propio o, por lo menos, sacar provecho de algo que solo debían administrar en pro del interés público. La sensación, amarga, es que esos dos ejemplos no sean aislados, sino engranajes de un sistema comprobado y bien oleado.

La derecha de hoy es igual a la de ayer. Cambiaron un par de caras. Sacaron del sombrero mágico unos cuantos nombres que sumaron como si se tratara de hacer bulto. Unos más respetables que otros, por cierto, otros más que nadie entendió que pintan (Facundo Guardado). ¿Qué autonomía tienen? ¿De cuánta libertad decisional gozarán? Todos sabemos la respuesta.

Todavía hay siniestros personajes que se atreven a decir que sin ARENA en el gobierno los empresarios huirán del país por no querer trabajar en un mercado controlado por el Socialismo del Siglo XXI. Qué bien. Pero mientras abogan por la sagrada libertad que el FMLN les quitará, abren millonarias actividades en la “roja” Nicaragua de Daniel Ortega. Allí reinvierten el dinero que ganan en tierra guanaca. Los mismos que con mano sobre el corazón gritan: “Primero El Salvador, Segundo El Salvador, Tercero El Salvador”.  Nacionalistas, ¿no? Ni dudarlo…