Sociodrama Radial sobre 4Visión (Noticiero de corte amarillista salvadoreño)

Autor: Redacción de Patria Exacta


Hay momentos que nos dejan mirando el video como perdidos dentro imágenes que golpean a saber cuál parte del alma, o del cerebro, si lo tenemos. No pensamos, solo miramos dentro un silencio que busca las palabras adecuadas. No para decirlas a alguien o para hacer a saber que comentario idiota, sino para hablar a nosotros mismos, para colocar, encasillar en algún lugar aquellos fotogramas. Esos no son momentos que ayudan a razonar, es como que el cerebro se traba, busca mecanismos conocidos, vueltas fáciles… las queridas respuestas que nos calmen los temblores de la realidad, de aquella realidad, que por suerte y gracias de Dios, se nos pega a la piel y nos escupe en la cara.

Deberíamos estar tan listos y preparados para poder llenar las columnas de un dramático y anecdótico editorial que ilumine el pueblo y sus inefables servidores públicos. O deberíamos llamar al mundo a la revolución, pero la globalizada, la homogeneizada, una de las muchas que tienen más cantautores en la “TOP Ten” y eslogan empolvados que gente en las calles. Pero estamos trabados, ahí frente a una pantalla que se ha hecho plana no gracias a las ofertas de la Curacao, sino por obra y magia la pobreza intelectual y humana que trasudan los rostros de los comentaristas. Esperando que la noche nos ayude a reordenar ideas, colores, imágenes y razones de la sin razón, o una razón final que las oscurezca todas, algo ahí escribimos…
– Psss…psss…vos.
– ¿Qué, hablás conmigo?
– ¿Y qué crees?, acá, a parte unas cuantas cucas, estamos solo nosotros dos…
– ¿Qué querés?
– ¿Estabas en la universidad hoy, verdad?
– ¿Y quién te dijo que yo…?
– Ya, ya no digas más. Mira, ¿sabés quien soy yo?
– Bueno, tomando en cuenta que estás en esta celda conmigo, que los guardias ni te miran, viendo la cara qué tenés… ¿qué sos, el maniático de tu colonia?
– Cállate, imbécil…ehm, olvídalo y mirá esto…
– ¡Puchica, de “4 Visón”!, ¿Y qué hiciste, te robaste los tacones de Katia Carranza?
– ¡ai vos! Es que estoy en un operativo encubierto…
– ¿Y qué venís a entrevistar a Saca? Eeeeh, todavía esta no es Casa Presidencial, acá solo roba-gallinas hay, ningún “notición” para ti…je je (se ríe)
– Mirá, te puedo hacer famoso, pero famoso de verdad. Imagínate: televisión, entrevista, 8 de la noche, especial, lagrimas, confesión, sangre, perdón, reconciliación y finalmente diputado… ¿ah?
– ¿Sos alcohólico, verdad? Mi tía está en una iglesia, no la de Toby, pero es otro panzón igual, te pueden ayudar…
– Escucha: preso ya estás, eres un pobre cristo, no tenés ni un cinco que se ve de tus zapatos que son 4 números menos de tu pié…mejor escúchame…
– A ver, maje…
– Bueno: espera que enciendo la grabadorcita. Vas a ver qué gran cosa vamos a alistar. Y al final tal vez te sale un dinerito…antes de la fama. Empecemos: ¿Qué hacés vos con 40 años en la Universidad?
– ¡Tu nana, 40! Son 38…y además, ¿qué tiene a que ver la edad? Yo llené unos papeles y me llamaron, es que ahí trabajo…
– ¿Ves, ves? Te han reclutado. ¡Trabajás, tenés el coraje de decir! ¡Qué barbaridad! Hasta los van buscando a los subversivos, los fichan, para saber que fusiles saben manejar, donde se entrenaron…
– ¿Qué?…
– ¿Y quién planeó tanta atrocidad?, ¿Cómo te convencieron?
– ¿Atrocidad? ¿y cuál atrocidad? No exagerés… es qué mi compañero Rubén le gustaba esta media fresita, la Michelle… con hache o sin hache no me acuerdo pero con sus dos buenas “razones”, verdad… mientras a mi me la llamaba la Yanita, una salvajita…
– O sea, ¿te involucraste por culpa de amistades equivocadas con bochincheros, te metiste por puro protagonismo y con este fondo de resentimiento social hacia una delicada muchacha que no correspondía tu atenciones?, ¡Qué barbaridad! Y vos siguiendo insanas concupiscencias para una guerrillera con identidad encubierta…
– Si era “guerrillera” quería justo descubrirlo, como también quería descubrir su “identidad”, si la querés llamar así… pero esperá vos, el más involucrado era Rubén…
– ¿Típico de los subversivos cuando los descubren: se echan la culpa uno a los otros… ¿Y vos eras el palo de sus fechorías? ¿Y disparaste?
– Palo de cierta forma sí, pero el que debía “disparar”, se puede decir así, era él… solo qué…
– … Se apostaron, con la cara cubierta, armados, con el odio en el corazón y la voluntad de hacer daño…
– La cara cubierta sí, porque nos daba una poca de vergüenza, apostados no o mejor habíamos hecho una apuesta entre nosotros para ver en cuál de los dos…”bastones”, me entiendes, se fijarían ellas…
– ¿Los dos armados entonces?
– Jejejeje… (se ríe complacido) bueno, se puede decir así, los dos tenemos nuestras “razones”… jejejeje (risas aún más complacida, de bayunco)
– ¿Y qué pasó? ¿Atacaron a los agentes, verdad?
– No, fue exactamente ese el momento que dos de ellos nos agarraron a mitad de la acción, con las cheras entre gritando y riendo, y la Michelle que se cubría solo un ojo… había de qué ver, ¿me entiendes, verdad?
– Y…

De repente ingresa a la celda el agente Suárez…
– ¡Luis Alfredo García Romero! Déle, tu mujer vino a traerte. ¡Vete, desaparece de mi vista, cerdo!
– ¡Espere, espere agente! Me estaba contando de su involucramiento en los bochinches de los facinerosos en la afuera de la Universidad Nacional…

Juntos, el agente y el otro: – ¿en los bochinches de la UES?
(El agente hacia el otro) – ¡Vos vete, que no te quiero ver!
(El agente hacia el periodista) – ¿De qué habla Usted?
– Del desmadre a la UES y del papel de ese terrorista que ahí lo agarraron…
– N’hombre, ¿y de donde sacaste esta…? Este maje, que es jardinero en la Tecnológica, lo pillamos con un su compadre mientras chulones y con cara cubierta los dos iban molestando un grupo de muchachitas… qué además parecían divertirse viendo estos dos pasmados con los huevitos colgando y saltando como monos… pero sabés, no son cosas de universidad así que hemos tenido que traerlo aquí; el rector estaba tan enojado… ¿Y a Usted qué le contó?, ¿y qué le creyó?
– Nooo, qué cree, yo soy un profesional, bien sé cuando uno me miente, se inventa las cosas…
– Ah ya. Mire: me dio 5 dólares para que la dejara aquí buscando una historia, pero la hora ya se terminó, así que o me da los demás dolaritos o se sale. Si quiere, por un 5 más le llevo a la celda un vendedor de consoladores para mujer que dio una gran paliza a su esposa cuando la encontró mientras se consolaba con un vecino… y, dicho entre nosotros, el Centro de Investigación de la PNC parece haber acertado que el revoltoso es del Frente…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s