Felix Safie, Fiscal “Particular” de la República

El domingo 24 de diciembre La Prensa Grafica ha publicado una entrevista de dos páginas al Fiscal General de la Republica Félix Garrid Safie. Las preguntas del entrevistador han sido las de rito: qué se ha hecho, qué se ha logrado, en qué hubo avances y cuáles los nuevos retos.

Solo al final hubo una sombra (pálida) de osadía: “¿Tiene contemplado citar al ex presidente Flores por este caso (el de Perla y ANDA)?”. Respuesta: “En principio no. El caso está bien documentado y no aparece en ninguna vinculación al tema”.

Si se leía la entrevista desde este final, se podía tener el ángulo visual más claro para interpretarla.

La Fiscalia General es uno de nuestros más ilustrativos monumentos a la sordidez política e institucional. Encarna, a través de sus funcionarios y sus fiscales generales pasados, presentes y, si algo no cambia, futuros una visión de la justicia que nos aleja cada día más de los modelos que pretendemos imitar. En realidad no es problema de leyes, burocracia, presupuesto o investigación (como el Fiscal dice en la entrevista) sino de los criterios básicos según los cuales la inutil maquinaria de la justicia se mueve.

En realidad el criterio que abre o cierra casos, que los crea de la nada o los oculta es uno solo: la politica de clan.

Tenemos una lista infinita de crímenes que por su naturaleza y “fama” son de dominio extra nacional y que yacen bajo el silencio (de la culpa) de la institución. Monseñor Romero, los Jesuitas de la UCA, El Mozote, el Sumpul, y una infinita serie de etcétera. Como la vergüenza para las barbaridades que nuestras instituciones (o creaciones de ellas) han cometido (Fuerza Armada, partidos politicos) en el pasado no parece preocuparnos, añadimos nuevos execrables delitos: Katia Miranda, García Prieto, financieras estafadoras, robo de ayudas humanitarias (alguien recuerda la historia del abono que nunca llegó a los campesinos afectados por el terremoto?). Todos estos casos tienen unos rasgos comunes: ven implicadas instituciones del Estado e importantes personeros de la vida política y económica del país. Y con esto se explica todo.

Lastimosamente somos una nación pequeña, demasiado pequeña: siete millones de habitantes, pocos más que la sola ciudad de Roma, menos de la mitad de Sao Paulo de Brasil o de Buenos Aires. De estos, menos de 150 mil detienen todo el poder socioeconómico del que la política es una simple derivación. No tenemos reales grupos económicos contrapuestos (como en otras democracias sanas) y todos terminan colaborando entre sí con el fin de poder continuar a perseguir sus propios intereses, lícitos y no. La alianza que han entrelazado responde a una lógica muy simple: ya que el grado de dependencia que cada familia, clan, grupo, clika tiene con las otras es muy estrecho, si cae uno caen todos, como en un dominó. Protegerse y encubrirse unos con los otros se transforma así en una regla de sobrevivencia. En el caso de los delitos contra la Humanidad, o del magnicidio de Mons. Romero o de los Jesuitas de la Universidad Centroamericana las cosas se complican aún más: los responsables intelectuales están vivos y bien salvos atrás de sus tronos y, lo que es peor, siguen convencidos de haber hecho lo correcto. Todos sabemos que atrás de un saco, corbata y Rolex Daytona de muchos de nuestros ilustrados hombres públicos hay todavía la convicción que “haz patria, mata un cura” fue una moto de nacionalismo autentico.

Gracias a esta derecha troglodita que nada tiene que envidiar a la izquierda de los brontosauros marxistas, nuestro país tiene una imagen internacional de republicucha con instituciones farsa. El discurso gubernamental sobre los atestados de estima que ellos reciben en el exterior choca con lo que la prensa internacional escribe. Los mayores rotativos europeos han presentados en distintos momentos análisis documentados que pintan nuestra nación por lo que realmente es: la propiedad privada de unos pocos que gestionan el poder en la misma manera de cómo dirigían las fincas sus antepasados. Del estado de derecho ni una sombra, de democracia solo una descolorida representación. Y, cerecita sobre el pastel, una corrupción gubernamental que hunde sus raíces hasta los huesos de las instituciones. Lo trágico es que, nuestra clase dirigente se dice públicamente orgullosa de lo que ha creado.

En dicho escenario la Fiscalia General de la Republica es una pieza clave y por esto el partido oficial no la suelta por nada en el mundo: es la garantía, si continua no funcionando, que décadas de fechorías queden irresueltas y sus autores impunes.

Nuestra derecha quiere que los jueces condenen en base a cualquier declaración de cualquier testigo en contra de un supuesto delincuente, esto piden en cada caso que ve comprometidos pandilleros. Si no sucede pronto se desgarran las vestimentas diciendo que no se quiere verdaderamente perseguir los malacates que tanto daño causan al pueblo. Carlos Perla nombró más veces al ex presidente Flores como co-responsable del plan para sustraer millones de dólares al Estado. Explicó cómo, por qué y cuándo esto pasó. Hasta el ultimo tonto de la calle sabe que Perla fue nombrado por Francisco Flores y avalado por su gabinete, que el mismo Ejecutivo seguía de cerca su trabajo y que era lo que permitía o vetaba decisiones, gastos, proyectos. No obstante el Señor Safie declara: “El caso está bien documentado y (Francisco Flores) no aparece en ninguna vinculación al tema”. Y nosotros a tragarnos el cuento de Perla “Lupin III” o “genio de la estafa” que se roba una camionada de millones bajo la nariz de un honrado Ejecutivo de inocentes caballeros votados al servir a la patria.

Por favor, Señor Fiscal…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s